En pocas horas Felipe Vizeu disputa las semifinales de la Copinha con Flamengo, en un duelo en el que parten como grandes favoritos ante América MG, precisamente el club en el que empezó su carrera como futbolista a temprana edad. El obstáculo más duro en su camino hasta aquí lo superaron en cuartos de final, al derrotar a Sao Paulo por 2-0. Esa noche fue la de la consagración del delantero carioca, que anotó los dos goles en las dos únicas ocasiones claras de gol que tuvo. Y es que esa es su gran virtud, la de aprovechar un porcentaje muy alto de las oportunidades que le llegan cerca del área.

vizeu

Vizeu destaca en el campo por su envergadura, que le es muy útil para pujnar en el juego aéreo y también para ganar la posición de espaldas a la portería. Seguramente le perjudique, y es algo que aún debe mejorar, a la hora de asociarse con sus compañeros cuando se aleja de la meta rival y siente la presión de los rivales. No obstante, es capaz de caer con bastante criterio a los costados, sobre todo al derecho, a pesar de ser zurdo y desde ahí encarar o asistir.

Hasta el momento ha anotado siete tantos en la Copinha, tres con el pie zurdo, otros tres con el diestro y uno más de cabeza. Además, ha firmado varias asistencias importantes para su equipo. Cifras de mucho mérito porque Flamengo no es equipo volcado al ataque, prefiere en la mayoría de ocasiones el juego directo y veloz tras replegar y asegurar su meta. Ahí Vizeu también es un referente, al que busca su portero en saque de puerta y sus compañeros en los saques de banda en campo rival.

Así juega Felipe Vizeu

Llegó a Flamengo en 2013, tras destacar en la BH Cup con América MG. Aunque Vizeu nació en Río de Janeiro, con cuatro años se marchó al estado de Minas Gerais y ahí dio sus primeros pasos en el mundo de fútbol, como tantos otros brasileños, en el fútbol sala. Ya sobre el césped llamó la atención del equipo rubronegro y aunque el jugador afirma que hubo algunos problemas con las cláusulas de formación, todo quedó resuelto gracias al equipo carioca.

Con 18 años, le queda mucho trabajo por delante, mejorar movimientos, precisión en los pases y evitar algunas pérdidas de balón. Sin embargo, cuenta con el olfato goleador que es necesario en cualquier goleador de categoría. Lo ha demostrado en estas semanas, lo puede hacer en esta noche tan especial para él ante su ex equipo y lo hará en el futuro si mantiene este buen camino.

Sobre El Autor

Juan Antonio Lopesino

Juan Antonio nació en Madrid (1990) y es licenciado en periodismo por la UCM. Sigue el fútbol sudamericano, en especial el brasileño como fiel seguidor de Fluminense, y disfruta con la competitividad en Copa Libertadores y el ritmo frenético del campeonato mexicano.

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