Esta noche empieza la última jornada de la fase de grupos en la Copa Oro, que al igual que sucedió en la Copa América no contará con horario unificado. El grupo A será el primero en cerrar su participación con un duelo clave entre Honduras y Haití, que no obstante, dependen para clasificar del resultado que más tarde obtenga Panamá ante Estados Unidos, que ya tiene el liderato asegurado.

Mucho más igualado aparece el grupo B, liderado por Jamaica, que tras competir en Chile 2015, ha mostrado una buena versión. Algo distinta, con menor acierto y concentración en defensa, pero con más llegada al área rival, como se vio en el debut ante Costa Rica. El conjunto tico es quizá la mayor decepción tras los empates con los caribeños y ante El Salvador, con el tanto encajado en los instantes finales. No obstante, deberían acceder a cuartos de final al medirse a Canadá en la última jornada.

El grupo C lo lidera el único equipo, que junto al anfitrión, ha logrado dos victorias. No se trata de México, que cosechó un mediocre empate contra Guatemala, sino de Trinidad y Tobago, que con un juego rápido y físico, pasó por encima de los guatemaltecos y venció con mucha facilidad a Cuba. El conjunto tricolor goleó a los cubanos pero después se chocaron con el equipo dirigido por Sopegno, quién calibró el sistema defensivo respecto al debut, cuando los espacios y algunos errores individuales significaron los tres goles encajados en la primera parte.

Tras este breve resumen de la situación de cada uno de los grupos a falta de una jornada, hay que hablar de lo mejor y de lo peor que se ha visto hasta el momento en el torneo que se disputa en Estados Unidos.

Lo mejor

-Como se ha mencionado, Trinidad y Tobago, que cuenta con Kenwyne Jones como referente, pero no ha sido ni siquiera de los más destacados, ha disputado un torneor por ahora perfecto. El mejor, sin duda, en ambos partidos, ha sido Joevin Jones, que desde el extremo zurdo ha deslumbrado con velocidad y desequilibrio. Tuvo un breve paso por Europa, jugó en el Helsinki, y ahora milita en el Chicago Fire. Sorprendieron a Guatemala y ante Cuba, con un juego no tan bueno, también sellaron la victoria en la primera parte. Ahora les basta un empate con México para acceder a cuartos de final como líderes de grupo.

-Jamaica llegó a esta Copa Oro con el equipo engrasado y Costa Rica, a priori, una de las candidatas al título lo sufrió. El equipo empezó con la idea que vimos en el torneo de la Conmebol, con un sistema basado en la defensa y la búsqueda de sus puntas con balones largos. Ahí destacó Giles Barnes con la pugna de cada balón entre la pareja de centrales. El delantero suma buenas cifras en el Houston Dynamo. Después se atrevieron y se pudo observar el buen nivel técnico de algunos de sus jugadores.

Dempsey en su faceta goleadora. Ha anotado los tres goles de la selección estadounidense hasta el momento ante la falta de remate en la punta del ataque. Altidore no es tan determinante como en otra ocasiones y tampoco la aparición de Johannsson cuajó en la segunda jornada.

-La selección de Haití llegaba como una de las grandes desconocidas a un grupo complicado y ha sorprendido por su orden e incluso capacidad para soportar el peso del juego ante Estados Unidos en una primera parte realmente buena. Entre los nombres cabe destacar a Guerrier, del Wisla Cracovia, o Kervens Belfort, que tras jugar en Francia disputa la liga de Chipre con el Ethnikos Achna. Como detalle de esta grata aparición, quedó el golpeo del central Mechack Jerome en un libre directo que se estrelló en el larguero.

Lo peor

El papel que ha desarrollado hasta el momento Costa Rica ha sido la mayor decepción en el torneo. Con ‘Bolillo’ Gómez como técnico la base de jugadores que tan buen papel completó en el Mundial de Brasil se mantiene, pero ni en defensa ni en ataque la imagen esa la misma. La zaga mostró demasiadas debilidades ante Jamaica y los hombres clave en ataque como son Joel Campbell y Bryan Ruiz no pasan por un gran momento de forma. Ante un rival débil como El Salvador encajaron el tanto del empate en el último instante.

La falta de gol de Honduras entra en lo más negativo del torneo porque ha lastrado buenos momentos de juego de la selección catracha, sobre todo en las segundas partes de cada partido. Contra Panamá incluso pudieron golear de haber estado más acertados. La punta del ataque está ocupada por el joven Antonhy Lozano, que en la liga local ha cosechado cifras espectaculares pero que en esta Copa Oro le ha faltado definir ocasiones, algunas de ellas muy claras. A pesar de este problema, ya se ve la seña de identidad de Pinto, que tendrá como gran objetivo formar un bloque capaz de superar la fase de clasificación a Rusia 2018.

Panamá y sus problemas para defender la ventaja. Encajó el empate en los dos partidos pasado el minuto 80 y contra Honduras pudo caer de forma clara. Ante Haití dominaron pero su juego fue demasiado lento, se echó de menos a Cooper y les faltó capacidad para aumentar la cuenta. El segundo día, perdieron el balón y el rival arrolló por intensidad y llegadas al área rival.

La actuación de México ante Guatemala, dado el desequilibrio entre ambos equipos, resultó inesperada. Se esperaba que lograse mantener el liderato del grupo por mejor diferencia de goles y no fueron capaces de abrir una seria defensa guatemalteca, que por momentos fue dura pero en otras ocasiones les bastó con mantener una buena colocación. Ni siquiera en superioridad numérica, en el tramo final, pudieron ver puerta y faltó un jugador capaz de dar el último pase. Ni Herrera ni Vázquez tuvieron una noche afortunada.

La mala entrada en algunos partidos, donde la grada aparecía casi vacía a la espera del segundo choque con aficiones más multitudinarias. Estadios de gran capacidad para equipos que apenas atraen público dejan un imagen que no concuerda con un gran torneo de selecciones.

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