Uruguay, ha sido junto a Brasil, Argentina y Chile, el seleccionado que inauguró en 1916 la Copa América de selecciones, el torneo más prestigioso del occidente. Actualmente, la misma está compuesta por los 10 combinados sudamericanos más dos invitados.

Los charrúas son los más laureados en el sur del continente con 15 preseas. La última la cosechó en el año 2011 bajo la conducción de Óscar Washington Tabárez, ratificando lo expuesto en el Mundial de Sudáfrica, en el cual se logró el cuarto puesto.

Sin dudas, uno de los títulos más recordados por la afición oriental es el obtenido en el año 1987 en la República Argentina. ¿Por qué? Por la rivalidad histórica – futbolística que existe en el Río de La Plata, logrando así la trigésima Copa América de selecciones.

No fue una más. Uruguay, en aquel entonces dirigida por Roberto Fleitas, defendía el título obtenido en 1983. Por tal motivo, la Celeste ingresó al certamen en semifinales, salteándose la fase de grupos (3) compuesta por tres países cada uno. Los primeros, accedían a instancias definitorias y allí los esperaban los orientales.

El rival a vencer fue la Argentina y he aquí el motivo principal de por qué se eligió a esta Copa América como una de las más recordadas por el futbolero. Además de tratarse de enfrentar al local, cabe recordar que eran los vigentes campeones del mundo en aquel entonces: México 1986.

La vigencia de Diego Maradona y su barrilete cósmico 365 días antes “volando” en el verde césped, hacía vislumbrar que los albicelestes en el Monumental fueran a eliminar a su clásico rival histórico aquella tarde de 9 de julio.

No obstante, Antonio Alzamendi, quien supo vestir la camiseta de Independiente, se “calzó la pilcha de héroe” en aquella tarde porteña. Conquistó el único tanto del match para dejar eliminada a la selección dominadora del mundo y, sin dudas, la gran favorita a llevarse el título.

Tres días después, Uruguay se enfrentaba a Chile luego de que ésta eliminase a Colombia en la otra llave semifinal del campeonato. La Roja iba por su primer título de la historia, mientras que los orientales intentaban conquistar su décimo tercera y quedar al tope de la tabla histórica.

Pablo Javier Bengoechea, actual técnico de Peñarol y quien en 1995 conquistaría otro gol importante para alzar la 14º en Montevideo, le otorgó el título a los de Freitas y de esta forma se coronó bicampeón en la Argentina.

Uno de los valores más importantes que tiene el haber obtenido el título en casa ajena, es que en Uruguay, ninguna selección pudo dar la vuelta olímpica que no sea el local. Sólo los orientales lo han hecho, incluso en el Mundial de 1930. El Estadio Centenario es todo celeste.

En el recuerdo quedarán los jugadores uruguayos que lograron aquella gesta. Antonio Alzamendi, Enzo Francescoli y Néstor Gutiérrez lograron en el 87’ su segunda Copa América, ya la habían obtenido en 1983.

Alineaciones:

Uruguay: Eduardo Pereira, Alfonso Domínguez, Nelson Gutiérrez, Obdulio Trasante, José Pintos Saldanha, Gustavo Matosas, José Perdomo, Pablo Bengoechea, Antonio Alzamendi (86’ Enrique Peña), Enzo Francescoli y Rubén Sosa. DT: Roberto Fleitas.

 

Chile: Roberto Rojas, Óscar Reyes, Eduardo Gómez, Fernando Astengo, Luis Hormazábal, Patricio Mardones, Jorge Contreras, Héctor Puebla (19’ Ricardo Toro, 63’ Hugo Rubio), Jaime Pizarro; Juan Carlos Letelier e Ivo Basay.

 

Gol: 56´ Pablo Bengoechea

Expulsados: 14´ Eduardo Gómez (C), 27´ Enzo Francescoli (U), 88´ José Perdomo (U), 88´ Fernando Astengo (C).

 

 

La década del 80’ es muy recordada en Uruguay, ya que se conquistaron dos títulos continentales a nivel de selecciones, “el Mundialito” a inicios de la década en tierras charrúas, y cuatro a nivel de clubes en la Copa Libertadores de América.

Nacional fue campeón en 1980 y 1988, mientras que Peñarol lo hizo en 1982 y 1987. Diez años dorados para el Fútbol Uruguayo sin dudas. La misma culminó en el año 1990 con una crisis institucional reflejada en la Copa del Mundo de Italia y el ascenso al poder de Francisco Paco Casal. En aquel entonces, el técnico uruguayo era Óscar Tabárez, el mismo que 25 años después dirigirá a Uruguay en Chile para extender la cantidad de títulos sobre su más inmediato perseguidor, Argentina, que no la logra desde el año 1993 con Alfio Basile como director técnico y Gabriel Omar Batistuta como goleador.

La Celeste se encuentra en pleno cambio generacional y a ello se suman las ausencias de Luis Suárez por suspensión y Martín Cáceres por lesión. A pesar de ser el vigente campeón, la selección charrúa no llegará como favorita a tierras trasandinas, en donde se verá las caras con Jamaica, Argentina y Paraguay en fase de Grupos.

Sobre El Autor

Leandro Geriboni
Colaborador en Uruguay

Leandro Geriboni. Montevideo, Uruguay - 25 años. Periodista Deportivo

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