La Selección Colombia es un equipo bastante impredecible. Tras unas eliminatorias fantásticas, el combinado cafetero sufrió antes del Mundial una serie de pérdidas encabezadas por la de Radamel Falcao de las que nunca se recuperó por completo. Basado en el talento individual de sus futbolistas y en la astucia situacional de José Pékerman, el cuadro tricolor ha logrado mantener su nivel competitivo, pero no ha sido capaz de recuperar completamente su identidad. A pesar de su éxito relativo, Colombia ya ha probado su máximo potencial, y parece determinada a sacrificar todo con tal de experimentar hasta lograr volver a su pico.

A continuación, unas razones por las cuales Colombia podría ser campeón de la Copa América:

1. A la potencia en la delantera se suma Radamel Falcao

Sin contar a la figura de Lionel Messi -cuyo nivel en este momento resiste cualquier comparación- Colombia, tiene, sin duda alguna, la mayor riqueza ofensiva del torneo. Esto, por supuesto, si se habla estrictamente en términos de delanteros: En la línea ofensiva aparecen como principales opciones Radamel Falcao, Jackson Martínez, Téofilo Gutiérrez y Carlos Bacca. A pesar de su gran talento, los dos primeros, continúan pareciendo incompatibles entre sí mismos de acuerdo a las probaturas que se han dado en partidos amistosos, por lo que es probable que en la titular esté uno de ellos, junto a uno de los dos últimos: Teo -con su visión colectiva- y Bacca -con su vértigo y electricidad- podrían ser complementos letales para un ‘9’ nato. También están Luis Muriel y Victor Ibarbo, los cuales podrían aportar cualidades distintas, especialmente si Pékerman decide utilizar un 4-3-3.

FALCA

 

2. Las nuevas incorporaciones recuerdan grandes momentos

Hay varias caras relativamente nuevas en el proceso de la Selección Colombia y todas ellas emocionan bastante. Entre los centrales, están Jeison Murillo de gran pie y lectura en defensa, y Pedro Franco, quien, tiene una calidad en la salida que hace guiño a las épocas de Alexis Mendoza. Está también Darwin Andrade, un lateral izquierdo que comienza, de a poco, a recordar a las mejores épocas de Pablo Armero. Finalmente, hay que destacar el regreso de Edwin Valencia: el mediocentro perdido de la selección. Su labor en la salida con pelota y la gestión del balón, fue uno de los pilares del inicio del proceso de Pékerman, y resultó irremplazable una vez él quedó lesionado. Su retorno evoca memorias de aquel fútbol lírico de las eliminatorias, y de retomar su nivel competitivo podría convertirse en un punto de giro para el seleccionado cafetero.

La vuelta de Edwin Valencia puede resultar clave para la medular de la selección

La vuelta de Edwin Valencia puede resultar clave para la medular de la selección

 

3. James gana partidos por sí solo

La voz de Colombia, desde el Mundial, ha sido alegre y tartamuda. James ha demostrado tanto con la selección como con el Real Madrid que es capaz de sacar oro de la tierra. Diamantes del polvo. En su fibra, parece, hay goles de sobra y ninguno es feo, y todos explotan. Aparte de una llegada soberbia, el ‘10’ merengue goza de una plenitud impresionante, en la que mezcla físico, técnica, y visión, de tal manera, que puede convertirse en un arma casi mecanizada por sí solo, y cuando más se le necesite.

James está llamado a liderar a la selección y lo debe hacer a base de goles.

James está llamado a liderar a la selección y lo debe hacer a base de goles.

 

A la misma vez, Colombia posee ciertas falencias puntuales que podría dificultar su participación:

1. Lesiones y lesiones

El primero en caer fue Fredy Guarín y le siguió Abel Aguilar. Ambos futbolistas quedaron lesionados a semanas del inicio de la Copa, y significarán bajas importantes para Colombia: El hombre del Inter ha representado, por características puntuales, una importante opción resolutiva en partidos específicos para Pékerman, mientras que el mediocampista del Tolouse ha sido una constante en el proceso del argentino. Y mientras que el primero tiene un reemplazo con perfil similar como lo es Edwin Cardona, el segundo es completamente irreemplazable. Además, se lesionó Juan Fernando Quintero, cuya capacidad para generar sensaciones de magia en el campo pudiera ser una ausencia más fuerte de lo que parece inicialmente.

2. Dudas fuertes en el mediocentro

A pesar de que Edwin Valencia ha regresado a la selección, su condición física y su nivel continúan en duda, y no queda claro de que éste pueda ser el titular indiscutible durante la Copa. De no estar Valencia en el nivel adecuado, las opciones de Carlos Sánchez y Alexander Mejía, podrían resultar comprometedoras para el equipo; ninguno posee técnica o lectura como para gestionar la salida de balón desde atrás, y sin el criterio de Abel Aguilar como apoyo, esta falencia quedará expuesta.

3. Falta de Identidad

Colombia ha ganado sus seis últimos amistosos; sin embargo, ha mostrado poca constancia desde el punto de vista táctico. Los dibujos implementados por Pékerman han variado bastante, y a pesar de que se han fortalecido los rasgos que quedaban del inicio del proceso, hay suficiente variabilidad aún en conceptos de partido a partido, como para creer que el equipo continúa experimentando. El recambio generacional que comienza exigir el momento, también requiere alteraciones, y la ausencia de una base concreta ha demostrado ser un inconveniente importante para la confianza de los futbolistas y el funcionamiento del equipo.

Sobre El Autor

Jairo Ramos

Colombo-estadounidense. Como aquel café. Periodista, economista y escritor, pero ninguna muy en serio.

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