La mejor Colombia de la última década se quedó sin columna vertebral. Durante la pasada eliminatoria, a comienzos relativos de la era de José Pékerman, el combinado tricolor mostró su mejor versión con un fútbol fluido y vistoso que dependía en gran parte del ataque posicional que se ejercía partiendo del carril central. En aquel corredor céntrico se encontraban los pilares del equipo: en la frontal, era Radamel Falcao -eje de gravedad- mientras que en la última línea estaba el director de zona, Mario Alberto Yepes. En el medio del campo, aparecía como ‘10’ Macnelly Torres, un enganche de poca consistencia pero de gran visión, y detrás suyo, un mediocentro posicional que no solo era experto generando coberturas sino que también funcionaba como eje de rotación. Aquel era Edwin Valencia. Pero entre las lesiones y la falta de forma se fueron cayendo uno a uno, de tal manera que solo Yepes llegó al Mundial. Y Pékerman tuvo que recomponer.

Llegada la Copa América, Colombia no cuenta ni con Yepes (retirado) ni con Mac (falta de nivel), pero el regreso de Valencia a la par de la recuperación de Falcao pudiera ser una grata sorpresa. Desde su llegada al Santos de Brasil, el futbolista ha recuperado la continuidad que había perdido en Fluminense tras haberse lesionado, y Pékerman le ha tenido en cuenta nuevamente. No es para menos; el argentino está consciente de que la combinación de noción táctica en defensa y manejo de pelota que posee Edwin es única en Colombia. Valencia no es un futbolista de otro mundo: no es un quitador impasable ni un lanzador excepcional. Su virtud, sin embargo, se basa en su plenitud. Sabe leer el juego tanto en defensa como en ataque, arriesga poco, y tiene la suficiente técnica como para sacar la pelota de atrás y bascular. En Colombia no hay otro igual.

En el último amistoso del seleccionado cafetero ante Costa Rica, Valencia salió como titular en el mediocentro, en un 4-4-2, distinto al 4-1-2-1-2 en el que se desenvolvía en aquella selección del 2013. El futbolista se vio bien, confiado y dinámico en un partido de alto ritmo; no obstante, la exigencia fue poca y su nivel competitivo de cara a la Copa América no queda claro. El nivel actual del futbolista, de hecho, será seguramente la mayor incógnita para Pékerman, quien no duda de sus características. Vale destacar también que Fredy Guarín y Abel Aguilar han quedado descartados por lesión, por lo que las opciones de Pékerman en esa posición son contadas: Carlos Sánchez y Alex Mejía son los otros dos mediocentros naturales en la plantilla, por lo que la inclusión de Edwin Valencia pudiera ser necesaria para conseguir una coherente salida con balón.

Sobre El Autor

Jairo Ramos

Colombo-estadounidense. Como aquel café. Periodista, economista y escritor, pero ninguna muy en serio.

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