Boca Juniors – River Plate; River Plate – Boca Juniors, le otorgarán al fanático del fútbol en Sudamérica una trilogía en el mes de mayo que en la previa promete y mucho por el presente deportivo y la magnitud de cada uno.

Ser el primero en la fase de grupos, supone una cierta ventaja sobre el resto debido a que en octavos de final se enfrentará ante el peor segundo y en todas las etapas definirá el mano a mano de local. No obstante, el Xeneize (líder con 18 puntos) chocará ante el Millonario y el vencedor se medirá ante el ganador de Cruzeiro y San Pablo. Vaya ventaja.

Mayo de 2015 será un mes para el infarto y sin dudas, varias relaciones amorosas se romperán por causa del deporte más popular del mundo. Es que, la Champions League, la Copa Libertadores y el Torneo de 30 clubes otorgarán encuentros muy prometedores.

A los dos superclásicos de la máxima competencia Lationamericana, se debe sumar el del torneo local a disputarse en La Bombonera el próximo domingo 3 de mayo. A toda la pimienta que de por sí sola condimenta al match, se debe agregar que los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena y Marcelo Gallardo son líderes con 24 puntos.

La pasión en este tipo de partidos desborda sin dudas a los hinchas fervorosos de esos equipos que durante la semana previa el único tema resulta ser lo que ocurrirá dentro de un rectángulo de juego. En 11 días será por tres, increíble.

El efecto Boca – River; River – Boca, traspasa fronteras por varios aspectos: magnitud de las hinchadas, marketing, venta en los medios de comunicación y jugadores de distintos países de la región. Si se quiere, de gran jerarquía.

La cercanía y las costumbres de argentinos y uruguayos genera que sean dos sociedades similares desde todo punto de vista. La pasión por el fútbol no es la excepción y los coletazos de los superclásicos también son moneda corriente en tierras charrúas.

Gabriel Cedrés, un charrúa que vistió las dos camisetas.

Gabriel Cedrés, un charrúa que vistió las dos camisetas.

Por ambos transitaron celestes que han dejados huellas imborrables en las instituciones: Enzo Francescoli en River y Sergio Manteca Martínez en Boca los más destacados. Además, Gabriel Cedrés vistió las dos camisetas.

En el año 1966, Peñarol obtuvo su tercer trofeo continental frente a La Banda luego de estar dos goles en desventaja. El resultado final fue 4 – 2 a favor de los carboneros y de allí surgió el mote “Gallina” para con el equipo de Núñez. Vaya si habrá efectos de ida y vuelta entre uruguayos y argentinos.

No sólo queda allí. Los estilos bien marcados, River de buen pie y paladar fino, y Boca de entrega y batalla, también son espejos de Nacional y Peñarol en el Uruguay. El primero de ellos busca un juego más tildado mientras el otro elogia más una pierna fuerte que un caño.

El domingo de un Boca – River en Uruguay es especial hasta cierto punto y despierta expectativa, sin dudas, por el simple hecho de ser un partido. El país más pequeño de Sudamérica es tan futbolero que mantiene cualquier canal en su televisor que ofrezca un fondo verde.

El fanático en Uruguay es hincha de su club y de nadie más. No existe aquel que sienta la misma euforia por uno que por otro. Eso no quiere decir que uno no pueda ser más simpático que otro en su parecer. Pero no pasa más de eso.

Tal vez, muchos prefieran mantenerse en su casa frente a la cadena internacional que asistir a observar a su propio equipo. Son los menos, pero los hay. Tal vez por comodidad, tal vez por el poco atractivo del torneo local charrúa o tal vez es una excusa para juntarse con amigos para comer un asado y realizar pequeñas apuestas. Pero no pasa más de allí. Los bares no desbordarán y las calles vacías no estarán.

No existirán bromas y gastadas al día siguiente porque la mayoría no es hincha de nadie por aquellas tierras, sino simpatizantes. El único verdaderamente fanático es aquel argentino que radique en Uruguay.

"Por ambos transitaron celestes que han dejados huellas imborrables en las instituciones: Enzo Francescoli"

“Por ambos transitaron celestes que han dejados huellas imborrables en las instituciones: Enzo Francescoli”

La simpatía, como la suerte, va por barrios. Aquellos indefinidos, un día optarán por seguir a Boca y otro día por River, dependiendo de qué uruguayo esté presente, o qué figura reconocida internacional llame más la atención en determinada época. Por ejemplo Riquelme en su momento o Enzo Francescolli en la década de los 90.

Otro condimento especial es que en la mayoría de los choques, hay un yorugua presente y esta vez no será la excepción. River posee a Carlos Sánchez, Rodrigo Mora y Camilo Mayada, mientras que el Xeneize cuenta con Nicolás Lodeiro entre sus filas. Para ser más específicos, ambos entrenadores dirigieron al conjunto tricolor en el fútbol charrúa.

La pasión es la misma, sin dudas. Los fanáticos en ambos países sienten las mismas emociones pero sólo será pertenecientes a ellos. No traspasa el Río de La Plata el clásico “bichito en la panza al despertar”.

Peñarol – Nacional en el mundo son palabras mayores producto de las 8 Libertadores y 5 del Mundo acumulados, mientras que River y Boca también cuenta con una historia considerable.

El mayor condimento entre ambos y una de las diferencias más importantes, es que River nació en el barrio la Boca en sus orígenes y luego se trasladó a Núñez, mientras que Peñarol y Nacional tuvieron orígenes distintos.

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