La magia de la Libertadores te coloca en el lugar que te corresponde, nunca antes Miller Bolaños logró tanto reconocimiento como en las últimas semanas. La buena imagen dejada por el Bombillo en el inicio de Libertadores llamó la atención de los seguidores de la competición. Sin embargo la carrera de Bolaños ya tiene cierto recorrido, y además con una historia que ya cuenta con momentos de todo tipo.

Con 15 años llegó a Barcelona de Guayaquil procedente del Caribe Junior, equipo de la Nueva Loja donde han surgido jugadores como Antonio Valencia, Enner Valencia, Fidel Martínez entre otros. En 2006 debutada en el primer equipo, un año después, positivo por cocaína, 6 meses fue suspendido sin poder jugar. A los 17 años viajó a Suiza para probar en el Basilea sin comunicar nada a su club, aunque su madre aseguró que no tenían contrato vigente con su equipo.

Su llegada a Liga de Quito fue probablemente el cambio necesario para reconducir su prometedora carrera en la élite. Liga había sido campeón un año antes por Copa Libertadores. En el siguiente año tocaba pelear por la Sudamericana, y el equipo logró hacer historia, no solo por terminar ganando el torneo. Dejó goleadas de escándalo en condición de visitante, 7 a 0 a River de Uruguay, 4 a 0 sobre Lanús, y 5 a 1 contra Fluminense.

Había logrado hacerse un nombre y despertar interés en el fútbol extranjero, acabó en las Chivas de Estados Unidos, en el que se esperaba que fuera un pase al frente en su carrera, acabaría ocurriendo todo lo contrario. Algunas lesiones le privaron de contar con regularidad, por lo que decidió volver a Ecuador, pero no a Liga de Quito, sino a Emelec.

El pasado año con una gran Sudamericana volvió a generar deseo de equipos extranjeros, principalmente se comentó la posibilidad de ir a América de México. Y es que a todas las cualidades que tiene: velocidad, buen 1×1, añadió mucho gol. Parte de la mejoría tiene que ver con Gustavo Quinteros que le colocó en zonas en las que podría tener más ventajas para hacer goles. Rematando centros laterales o bien llegando desde atrás logra aportar mucho a su equipo, la asociación con Mena está en su mejor momento, complementándose en todos los contextos posibles.

El club le acaba de renovar hasta 2019, eso no asegura que permanecerá hasta esa fecha. Ahora comienza una nueva etapa en el club con la salida de Quinteros y la llegada de Omar de Felippe, se espera que sea una continuidad con respecto a Gustavo.  “Cuando las cosas están bien generalmente no hay que cambiar, no venimos con la idea de modificar ni nada raro” dejó claro en la presentación el nuevo DT.

 En lo que se refiere a Miller Bolaños, con la actuación en la presente Libertadores, si sigue con ese rendimiento  le espera otra oportunidad en el extranjero y seguramente de mejor nivel con respecto a la que tuvo en Chivas de USA.

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