Era un dia soleado pero no del todo cálido en el Pizza Hut Park de las afueras de Dallas. La ciudad de Frisco se preparaba para recibir toda una final de la Major League Soccer y las calles estaban desiertas. El partido decisivo del año en el soccer de EE.UU volvía al mismo escenario tras el éxito de 2005 cuando un LA Galaxy liderado por Coby Jones y Donovan derrotó al New England Revolution de Taylor Twellman y Clint Dempsey. Pero la expectativa en la zona estaba puesta en otro partido que se iba a disputar ese mismo día. Los Cowboys habían comenzado la temporada de forma dubitativa, lejos quedaron las predicciones de los expertos de la liga entre ellos Peter King de Sports Illustrated que estaba convencido que el equipo más popular del país se iba a llevar el trofeo más importante del año en el deporte yankee, la SuperBowl XLI. Esa misma tarde del 12 de Noviembre de 2006, los Cowboys visitaban a los Cardinals de Arizona liderados por un joven Tony Romo que acababa de robarle la titularidad al quarterback Drew Bledsoe y todas las televisiones de la zona ya estaban conectadas a la señal de FOX que a partir de las 3:15pm iba a emitir ese partido.

El “soccer” comenzaba a resurgir en el país después de un principio de década negro en el que la liga se vio obligada a cerrar los dos equipos de Florida, el Miami Fusion y el Tampa Bay Mutiny. El año anterior se anunciaron dos nuevos equipos y en el mismo 2006 Houston recibió con los brazos abiertos un nuevo equipo, el Dynamo. La final de la MLS aquel año, como era tradición desde que se fundara la liga en 1996, iba a ser emitida por la cadena ABC, disponible en todas las casas que tuvieran un televisor. Sin embargo el horario no era el mejor, a las 2:30PM empezó a emitirse el pre-partido y el silbato inicial llegó cerca de las 3:00pm, a esa hora todo Dallas ya empezaba a apagar la barbacoa, abrir una nueva budweiser para acompañar a su docena de perritos calientes y se acomodaba en el sofa esperando que Tony Romo se resarciera de la derrota ante los Redkins la semana anterior.

Por aquel entonces había un equipo que destacaba por encima del resto en una de las ciudades donde el deporte domina el ámbito social del día a día. No eran los Celtics que, pese a que empezaban a construir uno de los mejores equipos de la historia de la NBA tras haber conseguido a un joven base llamado Rajon Rondo, no tenían ninguna esperanza de llegar muy lejos ese año. Tampoco eran los Red Sox que lejos de su nivel de 2004 no habían conseguido entrar a la post-temporada tras un decepcionante año. Menos se hablaba de los Bruins que empezaban la temporada 2006-2007 con la intención de hacer olvidar a sus aficionados la deplorable temporada anterior en la que quedaron en los puestos más bajos de la Conferencia Este. Los Patriots si que dominaban las tertulias de la radio y televisión, como es normal en esa época del año en la que el football acapara la atención de la multitud. Tom Brady seguía con su dinastía que hasta hoy ha otorgado multiples alegrías a la gente de New England curiosamente tras tomar el relevo del que hasta hace semanas era el starter de los Cowboys, Drew Bledsoe Pero el equipo que de verdad destacaba en cuanto a resultados era el New England Revolution.

233357-650-366El New England Revolution había aterrizado el día anterior en Dallas y los focos de los pocos periodistas del soccer estaban puestos sobre sus jugadores. El equipo de Boston llegaba a su segunda final consecutiva y lo hacía con el flamante MVP de la liga Taylor Twellman. El objetivo era claro, a la tercera va la vencida. Si la derrota en su primera final en 2002 fue previsible ya que delante tuvieron a un equipo muy superior, la de 2005 si que dejó cicatrices marcadas puesto que Revolution era favorito y llegó a la final tras su mejor temporada, 17 victorias y 59 puntos.

[…]

5:32pm: Medio Dallas saltó de su sofá y, mientras se les subía parte del hot dog, se abrazaba a la persona más cercana. El resto ya comenzaban a sentir los efectos del alcohol y aunque no pudieran levantarse celebraban igualmente que Tony Romo había conseguido su segundo touchdown del partido, 20-3 y partido sentenciado a falta de un cuarto. En ese mismo instante, Jay Heaps estaba tirado en el suelo, desolado. En la tanda de penaltis ningún otro compañero quiso ser el quinto lanzador, el más importante. Jay, dio un pase al frente, no tenia mucha experiencia desde los once metros, pero estaba decidido, quería vengarse de otras finales y tal vez ser el héroe, algo poco común en laterales. Esa confianza en si mismo fue decayendo durante la tanda, hasta tal punto que el peso entero de toda una ciudad cayó sobre sus hombros. Era el quinto y último lanzamiento, y Revolution caía 4-3, Jay debía marcar para mantener con vida a su equipo. Ya no podría llegar a ser héroe, y lo que es peor, el miedo de ser vilano se podía ver por su caminar. Hombros caídos y ojos mirando al césped. Una vez colocado el balón en el punto fatídico, Jay dio varios pasos atrás, y fuera de lo común se posicionó vertical a la pelota y esperó el silbato del árbitro agachado. Tres segundos más tarde las sensaciones de todos los aficionados se confirmaron, a Jay le pudo la presión. LA Galaxy campeón de la MLS 2006. Ese mismo año ni los Dallas Cowboys ni los New England Patriots llegaron a la SuperBowl, sin embargo aquel partido de liga regular que todo Dallas vio pese a que coincidiera con toda una final de la MLS tuvo mucha mayor audiencia. La MLS crecía pero no era aún considerada una de las ligas deportivas de EE.UU, en el país se seguía hablando sólo de los cuatro grandes deportes.

[…]

Marzo 2014: Eran pocas las expectativas del círculo del soccer en la ciudad de Boston. Entre 2006 y 2014 prácticamente todos los otros equipos de Boston consiguieron títulos en sus respectivos deportes. Los Celtics del “Big Three” (Garnett, Rajon Rondo y Ray Allen) derrotaron a los Lakers de Kobe Bryant y Pau Gasol en 2008 y llegaron a otras finales, reviviendo la clásica rivalidad entre estos equipos. Los Boston Red Sox, que hasta 2004 vivieron una de las mayores sequías del deporte del país, se acostumbraron a ganar y lo hicieron tanto en 2007 como en 2013. Los Boston Bruins cerraron su propia sequía y levantaron la Stanley Cup después de casi 40 años en 2011. Los New England Patriots seguían guiados por el incansable Tom Brady, pese a no ganar una SuperBowl desde aquel día que Jay Heaps falló el penalti en Dallas, si que llegó a varias finales y lo tuvo en sus manos en 2011 ante los New York Giants. MLS: New England Revolution at New York Red Bulls

Estas circunstancias relegaron a New England Revolution a las últimas páginas de los periódicos. En el banquillo se sentó Jay Heaps, de jugador casi héroe a jefe de la plantilla. El equipo perdió a jugadores clave y a promesas como Juan Agudelo y con ello la primavera no dejó grandes resultados pero por lo menos competía más y mejor que el año anterior, un 2013 nefasto.

No fue hasta Agosto de 2014 que el equipo empezó a encadenar victorias y adquirir un estilo de juego claro, todo ello gracias a la llegada de Jermaine Jones, estrella de la selección, y ancla del centro del campo que tanto necesitaba el equipo. Con JJ a sus espaldas, Lee Nguyen, vietnamita-americano, se soltó y adquirió la libertad necesaria pero ser un peligro para las defensas rivales.

De ahí en adelante New England Revolution se fue convirtiendo en equipo Playoff, dominó su conferencia y en Diciembre de 2014 llegó a la final de la MLS, otra vez ante LA Galaxy, máximo favorito al titulo tras eliminar a Seattle Sounders. Era la quinta final de NE Revolution y buscaba su primera MLS Cup. Jay Heaps había participado en las cuatro anteriores como jugador de campo y ahora lo iba a vivir desde el banquillo, buscando así resarcirse del penalti de Dallas.

Los focos estaban puestos sobre Landon Donovan, sobre sus últimos minutos como jugador profesional, sobre su despedida en su “casa” el Stubhub Center de la ciudad Californiana. New England Revolution dominó, con un Jermaine Jones sensacional y llegó a provocar la prorroga como en 2006, pero una vez más no fue suficiente para imponerse. El equipo compitió por encima de sus posibilidades, consiguió que el fútbol vuelva a las portadas de los diarios más emblemáticos de la ciudad y ahora, como ya hizo en 2007, quiere volver a llegar a la final en 2015, la base del equipo sigue prácticamente intacta y a ello hay que unirle la vuelta de Juan Agudelo, promesa eterna de la MLS que va camino de emular al gran Freddy Adu.

Jay Heaps sigue al frente y el fútbol vuelve a la actualidad tras muchos meses de espera y de mucho frío. Que vuelva a rodar el balón en la Major League Soccer.

Pared Virtual tendrá el placer de presenciar al equipo en su segundo partido de la temporada, en el grandioso Yankee Stadium el Domingo 15 de Marzo.

Sobre El Autor

Rodrigo Lacal

Rodrigo nació en Buenos Aires y ha vivido en mas de 10 países. Licenciado en Gestión Deportiva por la Universidad de Loughborough en Inglaterra y Masters en Negocio del Deporte en la Universidad de Nueva York (NYU) EE.UU. Reside en Nueva York y es un fiel seguidor del fútbol de Brasil, Argentina y EE.UU. Enamorado de la Copa Libertadores.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario