Marcos Rocha ha sido elegido por tercer año consecutivo como mejor lateral derecho del Brasileirao al recibir el Premio Craque, un trofeo que otorga el canal Rede Globo y la Confederación de fútbol. Además, la revista Placar le premió con la Bola de Prata en 2012 y 2014 por ser el mejor en su puesto. En 2013 fue Mayke el galardonado y este año bien podría haber repetido, al igual que lo hizo su equipo en el título liguero.

En gran parte estos reconocimientos se deben a que el jugador de Atlético Mineiro no se conforma con realizar sus funciones en el puesto en el que inicia los partidos. Se trata, muy posiblemente, de uno de los laterales en todo el mundo que más aportan en el juego ofensivo a su equipo. No sólo pegado al costado sino con constantes incorporaciones hacia el centro, donde demuestra su eficacia a la hora de asistir y elaborar acciones ofensivas.

Rocha llegó al club albinegro con 17 años desde el Bela Vista, equipo también del estado de Minas Gerais. Pronto debutó con el primer equipo pero después se iniciaron una serie de cesiones con las que no paró de crecer y así recibió los primeros logros, individuales y a nivel colectivo.  Primero jugó en el modesto Uberlandia, que en esa época jugaba en la Serie B. No obstante, pronto se marchó al CRB, de la misma división. La temporada terminó de la peor forma posible, con el descenso.

Así jugaba Marcos Rocha en 2008

En 2008 regresó a su equipo de origen y tuvo cierto protagonismo en el estadual mineiro al jugar varios partidos como titular, incluido el de vuelta en la final del campeonato contra Cruzeiro. Es cierto que la Raposa había arrasado en la ida con un marcador de 5-0 y el título estaba decidido. En el campeonato nacional Marcos Rocha apenas entró en los planes de Celso Roth, que llegó para sustituir a Emerson Leao, quien parecía tener en alta estima al joven lateral.

Por este motivo el jugador volvió a salir cedido, esta vez a un club de mayor prestigio, al Ponte Preta, donde disputó el estadual Paulista. El equipo acabó en media tabla y aunque el contrato se prolongaba hasta el final del año 2010, Rocha volvió a su estado natal para jugar en el América MG. Una decisión sin duda acertada ya que lograron el ascenso a la Serie A al finalizar el campeonato en cuarta posición con un empate en la última jornada, precisamente ante el ‘macaca’.

Ese mismo año recibió el trofeo al mejor lateral derecho de Minas Gerais y la cesión se amplió una temporada más. En el torneo mineiro, el Galo y el Coelho se midieron en semifinales pero Rocha no pudo disputar la eliminatoria que cayó del lado del conjunto albinegro. Después, en la máxima categoría lograría, la regularidad necesaria, con 30 partidos disputados como titular, para ser importante en su club de origen un año más tarde. No obstante, América no pudo mantenerse al terminar como penúltimo clasificado.

A partir de ese 2012 y hasta la actualidad, Marcos Rocha ha rendido al máximo nivel. Ese primer año el equipo disputó hasta el final el título que finalmente se llevó Fluminense, pero la clasificación a la Copa Libertadores fue un logro que meses después se vería ampliamente recompensado con la conquista del trofeo continental.

La nota negativa para Rocha es que no pudo disputar el partido de vuelta de la final después de haber completado los trece partidos anteriores como titular. Y es que el calendario brasileño tan cargado de encuentros a veces innecesarios, le ha pasado factura en diferentes etapas con diversas lesiones que han mermado su rendimiento.

Sin velocidad y potencia para sumarse al ataque, Rocha pierde su principal virtud. No entra todo lo que le gustaría en contacto con el balón y su equipo se resiente al perder un arma ofensiva principal.

Aún así, ya no se perdería los grandes éxitos de Atlético Mineiro en los últimos meses, primero el pasado mes de julio con la consecución de la Recopa Sudamericana ante Lanús y la guinda, hace unas semanas, con la heroica Copa do Brasil lograda frente a Cruzeiro.

A pesar de perder regularidad en el campeonato de liga ha logrado los trofeos al mejor jugador en su puesto. De hecho, en este 2014 tan sólo jugó 20 partidos, quizá demasiado pocos para tal galardón.

En su juego, si algo se puede destacar es su calidad técnica para asociarse en carrera, su facilidad para servir buenos centros y una conducción, de la que abusaba en sus inicios, y que ahora ha perfeccionado. Sin embargo, todas estas virtudes no le han servido para tener demasiadas oportunidades con la selección.

La primera vez que vistió la verdeamarela fue en el Clásico de las Américas, donde sólo juegan futbolistas que militen en equipos del continente. En abril de 2013 jugó ante Chile y la última oportunidad, hasta el momento, la tuvo hace poco más de un año en el amistoso contra Australia.

La competencia en el puesto es importante con Danilo, Gil, de carácter más defensivo, o Mario Fernandes, que entró en la última convocatoria de Dunga. Aún así, clásicos como Alves o Maicon dejan hueco a nuevos nombres y de mantener un nivel alto en 2015, podría ser llamado de nuevo.

Sobre El Autor

Juan Antonio Lopesino

Juan Antonio nació en Madrid (1990) y es licenciado en periodismo por la UCM. Sigue el fútbol sudamericano, en especial el brasileño como fiel seguidor de Fluminense, y disfruta con la competitividad en Copa Libertadores y el ritmo frenético del campeonato mexicano.

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