Hace no demasiado que hablábamos de Luque debido a un encuentro de Copa Sudamericana disputado allí, Deportivo Capiatá – Boca Juniors. Antigua capital del país y cuarta ciudad en tamaño del país será una de las sedes del Sudamericano Sub-17 que próximamente se disputará en territorio guaraní.

La selección paraguaya ha ganado los últimos cuatro encuentros disputados en esta ciudad. Teniendo como rivales a Chile, Perú y en dos ocasiones Guatemala. Un idilio con el triunfo que les hará desear visitar la antigua capital más a menudo. Si en unos meses varios de los “tesoros” del continente se mostrarán en el Sudamericano Sub-17, hoy fuimos testigos de lo que a bien seguro supondrá el futuro y porque no presente de ambas selecciones: Jorge Luis Rojas y Ángel Romero como ejemplos del lado guaraní mientras que Yordy Reyna y Alexander Callens en el conjunto inca.

La victoria final de Paraguay con un penal sobre la hora resulta anecdótica pero a su vez muy necesaria para un Victor Genes en entredicho y sobre el que acecha el nombre de Ramón Díaz, una leyenda del continente y que parece estaría dispuesto a dirigir al conjunto paraguayo. Y es que un país que en los últimos diez años ha vivido acostumbrado a pelear de tú a tú a las potencias del continente, clasificar a los Mundiales con relativa “facilidad” y una vez en ellos poner en aprietos a selecciones de primer nivel; no está sabiendo digerir con facilidad esta nueva etapa evolutiva en la cual un nuevo proyecto de grupo se vislumbra poco a poco.

Un encuentro amistoso ya de por sí tiene por lo general menos poder de convocatoria que un partido oficial. Pero si juntamos a dos selecciones con un futuro a corto plazo poco esperanzador, el resultado en las gradas no sorprende a nadie y el Feliciano Cáceres de Luque estuvo lejos de presentar un aforo digno.

Con un homenaje previo a Roque Santa Cruz por sus 103 internacionalidades daba comienzo el encuentro. El primero de una serie preparatoria de cara a la Copa América 2015 en la cual ambos conjuntos se volverán a ver las caras el 18 de noviembre en el Estadio Nacional de Lima.

En un encuentro discreto por parte de ambos equipos pudimos observar distintos sistemas. Victor Genes colocó a Paraguay en 4-2-3-1 mientras que “El Profe” Bengoechea situó a Perú en un 4-3-3. La primera parte por momentos fue digna de la palabra “amistoso”, dos conjuntos sin demasiadas ideas que se alternaban tanto el peligro como el dominio durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Un Paraguay lento, sin dinamismo y con poca capacidad de sorpresa vio como Perú se hizo dueña del balón y metía presión a la meta de Justo Villar.

Por suerte para el espectador la segunda parte fue completamente distinta. Una selección paraguaya que mostró un nivel considerablemente superior al de la etapa inicial gracias a varios recambios que aportaron una mayor presión sobre el rival junto a un mayor ritmo, velocidad y movilidad de sus jugadores. Fue una muestra de la renovación general que vive la selección guaraní con el ingreso de jovenes talentos nada más comenzar la segunda etapa, eso sí, el jovencísimo Sanabria que ya milita en la Serie A italiana fue substituido no pudiendo así demostrar demasiado tras los elogios que el propio seleccionador dirigió hacia el. Con una presión intensa de los albirrojos y un crecimiento en su fútbol llegó el gol a los 69 minutos cuando un recién ingresado Oscar Ruíz desbordó y con algo de fortuna pudo dirigir el balón a un Ángel Romero que llegaba a posición de remate y con nuevamente fortuna el disparo fue rechazado por otro joven prometedor, Alexander Callens, sin que Gallese pudiera hacer nada.

La alegría duró poco y en una de las comunes incursiones de André Carrillo por derecha llegó el gol. En uno de los pocos envíos que realizó de forma correcta conectó con Paolo Guerrero el cual sin un hombre encima suya cómodamente cabeceó para poner las tablas, 1-1. Sin demasiadas ideas y con no sólo una falta de talento notoria sino también de capacidad colectiva. Perú no brilló ni ilusionó al espectador siquiera cuando disponía de dominio y ocasiones. Yordy Reyna aportó alegría pero no eficacia a un conjunto inca necesitado de ella.

Con el encuentro llegando a su fin Paraguay encontró la victoria. En un tiro de esquina Oscar Ruíz cabeceaba y cuando el balón ya entraba, Yotún en un homenaje a Luis Suárez sacó el balón con el brazo y por consiguiente el árbitro señaló el penal, anotado con calma por Derlis González. Un 2-1 que da un respiro a Victor Genes pero que llena de frustración a una afición peruana acostumbrada en los últimos tiempos a la derrota insípida, sin aportar nada realmente reseñable al partido.

El resultado es distinto al cosechado por Perú en Valparaiso en el llamado “Clásico del Pacifico” ante Chile, un doloroso 3-0. Pero el nivel mostrado en este 2-1 no dista demasiado del de entonces, lo que cambia es el adversario. Uno en este caso que vive un proceso de crísis similar pero notoriamente menos largo que el peruano.

Encuentro número doce de Victor Genes al mando de la albirroja y únicamente la tercera victoria desde que llegó al cargo. Por su parte, Pablo “El Profe” Bengoechea suma ocho partidos al mando de la bicolor, con cuatro victorias y cuatro derrotas.

Perú jamás ha conseguido ganar a Paraguay como visitante y tras lo vivido hoy este hecho seguirá vigente un tiempo. A falta del partido en Lima, para “alivio” del aficionado peruano cabe ver que su selección ha equiparado el nivel del Paraguay más discreto de los últimos años.

Sea como sea en cuestión de días viviremos la segunda parte de este duelo, esta vez en el lado Oeste del continente.

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