Cuando empezó el torneo, y Racing acumulaba derrotas, y en especial, una ante su acérrimo rival, Independiente, ¿quien hubiera pronosticado este final? No muchos, y menos los hinchas de Racing, que furiosamente pedían la claudicación de Cocca por decir: “prefiero ganar el campeonato antes que ganarle a Independiente”. Al mismo tiempo, esa misma gente que solo había visto, como mucho, salir campeón a Racing una, dos o tres veces en la vida, gritaba desaforadamente “¡Esto es Racing!” al sentirse robados que un jugador como Bou jugara en su primera división y que su DT afirme tal oración.
En ese mismo momento, River, el River de Gallardo, daba lecciones de fútbol a quien se le entrometía en su camino. Era un fútbol gustoso, de lujo, de galera y bastón, que no solo permitía la idea del bicampeonato, sino que preguntaba por cuantos puntos lo iba a ganar.
Un mes y medio después, la profecía de Cocca es casi una realidad, y el fútbol de River se diluye en centros y la pelota parada. ¿Qué pasó en ese tiempo? ¿Qué pasó este domingo? 
Las estadísticas indican que Racing ha venido en una cresta ascendiente mientras que River ha empezado a sentir el desgaste de la triple competencia y el fútbol que tanto nos vislumbró ha desaparecido por completo. No solo eso, los resultados dejaron de acompañarlo. Mientras antes daba vuelta un resultado, River entró en la costumbre de empatar y también, perder en un par de ocasiones, algo que no había ocurrido en los anteriores 32 partidos. Pero a River le falta el toque de primera y la presión altísima que asfixiaba al rival, para poder ser el que fue no muy lejos en el tiempo. 
Racing, por lo tanto, si bien tiene una racha ganadora importante, no deja de ser un equipo inconfiable. Ha perdido mucho y tiene un duro compromiso contra Central en Rosario. Y luego contra un Godoy Cruz que sabe jugar de visitante y no querrá ser el partenaire de una coronación. Además, cuenta con la presión de que ambos River y Lanús ganaran sus partidos, ya que juegan con Banfield y Boca respectivamente, los acérrimos rivales de los contendientes. Y Racing, no esta acostumbrado a este tipo de situaciones. En los últimos 50 años ha festejado dos títulos locales, y esa sequía pesa. Además, aun contra el equipo suplente y juvenil de River, y de local, fue superado, y terminó pidiendo la hora. El gol fue de carambola. En su haber puede decir que tiene a varios jugadores con experiencia, como Saja y Milito, y jóvenes con hambre, como Centurión y Videla. Pero River tiene dos partidos accesibles, uno contra Banfield, tres puntos seguros, y luego contra un débil Quilmes. No todo está perdido para los de Nuñez, al contrario. El gran problema del equipo de Gallardo es la falta de un plantel largo que hace mella en los titulares, que han empezado a sentir el cansancio, y están, en muchos casos, al borde de la lesión. Una preocupante realidad de cara a las últimas dos semanas, donde se definirá todo.
Lanús, que parecía haber tirado la toalla, también sigue vivo, y lo será hasta la última fecha, en la que se mida contra un fuerte Newells de visitante. Ahí se verá si Romero y cia están para campeones.

En la Copa Sudamericana

El otro foco, durante la semana, estará prendido en la definición de una de las llaves semifinalistas, en la que los dos principales actores dirimirán su cupo a la final. 
River llegará un poco mas descansado que la ultima vez que se enfrentaron, pero deberá cuidar el contragolpe de Boca, en especial a Chavez y su velocidad, además de su potente disparo. Pero la defensa de River ha respondido todo el semestre: la que está en deuda es su delantera, que dejó de marcar y crear ocasiones de gol, y ha creado goles más que nada por intermedio de la pelota parada. Esto puede resultar para este jueves, pero basarse en tan poco puede ser peligroso. Se espera a un River que ataque y vaya por todo, y no sería muy raro que se ponga en ventaja, pero deberá meter el segundo gol antes de que Boca ataque en los últimos minutos buscando el empate, y la presión de sacar el resultado le juegue en contra al Millo. Un gol de Boca sobre el final sería fatal para los del Muñeco. El cansancio no será parte aquí porque los jugadores de River jugarán a todo o nada: el cansancio lo sentirán después. Será vital el aporte de Teo, la pelota parada y vision de Piscu, la sociedad Vangioni-Rojas por un lado, y los centros y el remate de afuera de Sanchez por el otro. Si River logra hacer el 75% de lo que hacía hasta finales de octubre, la final será Millonaria.
Boca Juniors por su parte ha cambiado mucho, ya que hasta hace un mes la gente se preguntaba por cuanto River lo golearía. Con el transcurso de los partidos, y la solidificación de la idea del Vasco Arraubarrena, mas el cansancio y empeoramiento futbolístico de River, ahora pareciera que Boca tiene una pequeña ventaja.

Sobre El Autor

Hernan Amorini

Hernán nació en Buenos Aires pero vive en Nueva York desde los 14 años. Su gran pasión es River Plate, y es uno de los fundadores y Vice Presidente de la filial de River en Nueva York. Al mismo tiempo es un amante del fútbol en general, su análisis y su historia. Hernán tiene un MFA en Escritura Creativa de City College.

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