El sueño de tener un Superclásico en unas semifinales continentales está más cerca que nunca después de que Boca Juniors venciera y convenciera en Asunción ante un Cerro Porteño entregado y que salvo por un instante nunca dio sensación ni convencimiento propio de poder levantar la eliminatoria. 1-4 en Asunción para que con un global de 5-1 comiencen a pensar en las semifinales. El “Vasco” Arruabarrena sigue haciéndose valer en el continente y es que ha resucitado a un equipo que de manos del Virrey parecía destinado al más puro ostracismo.

Asunción siempre ha sido una de las plazas más complicadas del continente y en los últimos años ha acrecentado su leyenda gracias al tremendo éxito de sus equipos hasta altas instancias continentales (Libertad,Olimpia,Nacional,Cerro). Por lo tanto y pese a la ventaja sacada en La Bombonera no se antojaba un partido sencillo pero ya lo señalaba Marcelo Melli antes del encuentro: “Si anotamos un gol tendremos el pase hecho”.

El “Negro” Astrada, actual técnico de Cerro Porteño y una auténtica leyenda de River Plate hubiera soñado más que nadie con una eliminación del máximo rival. Pero el planteamiento de su conjunto dio pocas muestras de querer ir a por la victoria desde el inicio. En este tipo de encuentros y con el calor de tu hinchada debes hacer que el rival sude y sufra desde el primer segundo algo que ni de lejos ocurrió. Boca jugó el partido más cómodo que se le recuerda en mucho tiempo ante un Cerro que no le encimaba y dejaba a su disposición un espacio que el equipo argentino no dudó en aprovechar. A los diez minutos abrió el marcador Calleri gracias a una asistencia de un “Comandante” Chavez que ya incidía en el inicio de una “conquista” que jamás olvidará.

Con ojeadores del Atlético de Madrid en la cancha para observar al talentoso Óscar Romero quizá esta distracción en su mente le hizo jugar como no nos tiene acostumbrados. Ansioso y con ganas de meterse dentro de la portería cada vez que contactaba con la pelota fue duramente criticado por su hinchada y es que constantes perdidas propiciaron contras peligrosas de Boca además de ocasiones perdidas. Pero fútbol es fútbol y viendo el panorama Boca se confió y en una de estas llegó el gol, clásico Dani Güiza, entre los defensores arañando el balón para conseguir el empate y la esperanza para la afición guaraní. Dos goles más serían necesarios. Cabe citar el acoplamiento del andaluz a la cultura paraguaya y es que lo que en principio parecía uno de tantos fichajes extraños y volátiles se está convirtiendo en un paso firme y regular por un fútbol tradicional como el guaraní.

La segunda parte siguió una constante y es que con un Boca superior, Cerro lo intentó de todas las maneras posibles pero se chocaría una y otra vez contra el muro formado por Forlín y el “Chiqui” Pérez, fabuloso partido de la dupla central que junto a un seguro en meta como Orión ofrecen gran seguridad a su parroquia. En lo que venía ya siendo un auténtico recital del contraataque Gago conectó desde media cancha con un Chávez que en carrera y por pura potencia dejó atrás a su defensor y definió perfectamente ante Barreto. Gago liberado y cómodo se postulaba como uno de los hombres del encuentro. El tercer y cuarto gol llegarían en de nuevo contras muy similares, un Cerro descosido se vino abajo y los de Arruabarrena se lo hicieron pagar. El protagonista de la ida en La Bombonera, Gigliotti entró en el marcador gracias a una asistencia de Chávez que a su vez cerraría el resultado con una asistencia de un fantástico Fuenzalida para con facilidad quebrar al meta guaraní.

Andrés Chávez con dos asistencias y dos goles fue el hombre del partido y lo tiene todo para acabar siendo un ídolo en La Bombonera. Un prodigio físico lleno de carácter que se mostró letal a la contra, junto a Fernando Gago, Forlín y el resto de sus compañeros cerró una noche para el recuerdo en Asunción. Ellos ya han cumplido su parte y esperan a su “nemesis” para así chocar fuerza en una semifinal continental.

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