Como acostumbra, la CBF reunió a todo el mundo este jueves en su sede localizada en la Barra da Tijuca, Zona Oeste de Rio de Janeiro. La razón no fue el 74 cumpleaños de Pelé sino una nueva convocatoria de la selección brasileña, esta vez sólo con “europeos” dando así un respiro a los clubes brasileños en esta recta final de año futbolístico que pese a todo no nos vamos a engañar, a día de hoy casi que las únicas opciones realistas de presente con la selección en el fútbol local son Jefferson y Diego Tardelli.

Los encuentros amistosos que se disputarán en noviembre frente a Turquía y Austria (obviando a Argentina y Colombia) se presentan como los más interesantes desde que Dunga retomó su puesto. Una Turquía que pese a su mal inicio en las Eliminatorias hacía la Eurocopa es capaz de competir de tú a tú y rescata en la memoria del aficionado brasileño la semifinal del último Mundial en el cual fueron campeones. Mientras que Austria, una de las selecciones que mejor fútbol están  realizando en el continente europeo y con un futuro alentador es un magnífico test para una selección que hace no demasiado recibió el mayor correctivo de su historia contra los vecinos germánicos de su próximo rival.

Podemos valorar la lista de distintas formas y claro es que su aventura acaba de comenzar y por lo tanto hay que tener una gran cautela a la hora de valorar cada detalle. Dunga al igual que Scolari (y la mayoría de los seleccionadores) seguramente termine formando un grupo que va más allá de la meritocracia que busca el aficionado, su anterior paso por la selección lo demostró: Felipe Melo, Josué, Grafitte, Elano, Mineiro, Vagner Love o el curioso caso de Afonso Alves  fueron para muchos decisiones poco comprensibles (pese al buen rendimiento de la mayoría tanto en su selección como en sus clubes), al igual que las no convocatorias de talentos en auge (Neymar, PH Ganso) o antiguas estrellas que estaban en un gran estado de forma (Adriano).

En la etapa actual si algo ha sorprendido es la variedad en las convocatorias y principalmente la meritocracia. Es importantísimo para el jugador brasileño ver los últimos llamados, llenan de esperanza a una mayoría y dejan claro que Europa del Este y jugar más allá de los campeonatos de primer orden ya no significa desaparecer para la selección: Mario Fernandes, Rômulo, Douglas Costa y Luiz Adriano son claras muestras de ello y es que ahora el futbolista brasileño puede tener la seguridad de que fuera de Europa Occidental se puede tener una relevancia para ser seleccionado, la meritocracia y un sistema de ojeo y control sobre todos los brasileños en el exterior (algo que merece un post aparte, cambio y gran paso de cara al futuro por parte de la CBF en todas sus categorías) parece haberse impuesto.

Jugar más allá de los campeonatos de primer orden ya no significa desaparecer para la selección

Podríamos afirmar que la CBF quiere acercarse a una forma de valorar las distintas convocatorias como si fuese un tribunal. Análisis y ojeo de los distintos jugadores, tensión y nivel competitivo de sus equipos y campeonatos junto al mero rendimiento individual acercarían de forma definitiva a los jugadores brasileños que forman parte de campeonatos de un nivel medio-alto e incluso por debajo a la selección. Con esta nueva forma de encarar las cosas no estamos muy lejos de que en un futuro temprano hasta brasileños en otras ligas del continente americano sean considerados. La MLS es un ejemplo y un caso a resaltar es el de Felipe Gedoz, actualmente en el Brujas pero que fue tomado en cuenta para la selección olímpica cuando destacaba en Defensor Sporting de Uruguay y sin alejarnos tanto, Alan, delantero ex del Fluminense que lleva temporadas de gran nivel en el Red Bull Salzburg de Austria.

En la convocatoria actual dos son los casos que en especial confirman esta tendencia: Luiz Adriano y Roberto Firmino. Pese a que Douglas Costa, Mario Fernandes y Rômulo podrían entrar perfectamente en el perfil, ya fueron tomados en cuenta con anterioridad mientras que los dos anteriores llevaban tiempo tras el llamado. Luiz Adriano tras un breve paso por el fútbol brasileño (Internacional) y las categorias inferiores de la selección se marchó a Ucrania donde año tras año ha ido dejando su marca tanto en Ucrania como en Europa. Pese a todo esto nunca había sido siquiera tomado en cuenta por la selección, no es casual su llamado tras su espectacular actuación en Borisov, donde superó varios récords de la UEFA Champions League y además se convirtió en el máximo goleador de la historia del Shakhtar Donetsk, superando a Andriy Vorobey con 117 goles . Anteriormente Dunga ya se había pronunciado sobre una posible convocatoria del gaucho lo cual quiere decir que no es flor de un día el hecho de haber sido finalmente seleccionado en lo que ya es una semana de ensueño en la vida de un jugador infravalorado y hasta desconocido para sus coterraneos. Pese a todo se antoja difícil que en una convocatoria general Diego Tardelli deje de ser al menos a corto plazo el delantero titular, para muestra está el juego del equipo y sobre todo lo bien que encaja con Neymar.

Roberto Firmino: “Ni siquiera sabía que hoy había una convocatoria. Siempre miro, siempre. Pero esta vez no lo hice. Cuando me enteré de la noticia tuve ganas de correr, gritar, muchísima emoción aquí en casa, estoy realizando un sueño muy importante.”

El día del cumpleaños de su padre, 23 de octubre, será una fecha que los Firmino jamás olvidarán. La realización de un sueño, trabajado y sudado pero por fin logrado. Lleva en el Hoffenheim de Alemania desde 2011, destacando en su club y la Bundesliga. No esconde su sueño en defender gigantes de Europa habiendo sido cotejado por varios y teniendo él personalmente en sus preferencias al Real Madrid, Barcelona y Bayern de Munich. La carrera de Roberto Firmino dista de ser algo común en el fútbol brasileño, nativo del estado Alagoas surgió en el CRB (Club del cual también ha surgido Pepe-Real Madrid) y salió al Figueirense de Santa Catarina, un estado a más de 3.000 km de su región natal, donde consiguió jugar un año como profesional en Serie B. Con 18 años termina saliendo siendo entonces un desconocido para el aficionado brasileño.

“El torcedor brasileño no me llegó a conocer, salí demasiado joven. Fui convocado una vez para la selección Sub-20 pero mi club no me dejó ir. Ahora tengo esta oportunidad con la selección principal. Van a conocer a un chaval alegre, que se ríe mucho de cualquier cosa pero que dentro del campo es serio, guerrero, batallador y luchador”

Una convocatoria peculiar, llena de historias y jugadores aguerridos que tienen la palabra superación y lucha en su día a día. De Alagoas a Piauí, estados con poca tradición en lo que se refiere a tener futbolistas y clubes en la primera plana deportiva, pasando por  São Paulo, Porto Alegre o Rio de Janeiro. 

Dunga, Gilmar Rinaldi y Alexandre Gallo junto a otros técnicos y dirigentes están haciendo un gran trabajo en lo que supone dar cabida y esperanza a todo brasileño de cara a la selección. 

La gigantesca diáspora brasileña en el planeta fútbol está de enhorabuena. 

convocatoria

Via:Globo

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