A Ángel Romero, de 22 años recién cumplidos, le han bastado un par de partidos como titular en Corinthians para convertirse en el nuevo ídolo de una de las aficiones más numerosas del planeta necesitada de referentes después de un mediocre año 2013. Como el atacante paraguayo apenas tuvo oportunidad de intervenir en los encuentros contra Internacional y Vitoria, su puesta de largo se produjo el pasado 24 de julio, en Copa contra Bahía en el Arena Corinthians. Un partido en el que los de Mano Menezes llevaron todo el peso del juego, lo que le permitió protagonizar numerosas acciones con el balón pegado a su bota derecha.

Esa misma noche se estrenó como goleador al conectar un testarazo cruzado. Resulta curioso que una de sus grandes habilidades sea el remate de cabeza a pesar de no contar con una estatura llamativa o un salto poderoso. Sin embargo, sí que marca los pasos a la perfección y dirige el remate con exactitud. Pero si algo destaca en él, es su atrevimiento para pedir el balón a sus compañeros en todo momento. Después, sabe forzar las situaciones para driblar a su defensor o provocar faltas cercanas al área.

A la finalización del choque que dejó con pie y medio al Timao en octavos de final, el técnico se mostró encantado con su actuación y declaró que pronto podría ser incluido en el equipo titular para partidos de mayor envergadura. Tres días más tarde, en el clásico ante Palmeiras, Romero formaba parte del once por delante de hombres importantes como Danilo y Romarinho. La baja de Jadson, el jugador sobre el que se basa todo el juego ofensivo, provocó que desde el inicio de ex de Cerro Porteño asumiese más responsabilidades y llamase la atención por su velocidad y desequilibrio en los últimos metros de campo.

Corinthians sumó los tres puntos para dejar en una situación delicada a su rival y técnico, Ricardo Gareca, y Romero se marchó sustituido en el minuto 75 con el equipo ya en ventaja en el marcador.

Aunque pueda jugar como delantero de referencia en ocasiones, donde de verdad disfruta, como demostró ante el Verdao, es en posiciones más retrasadas, donde enlaza con los centrocampistas y arranca en conducción por cualquiera de los dos costados. Preferentemente por la derecha, aunque también sea capaz de usar el pie zurdo para controlar para dirigir el balón en carrera y para finalizar.

Antes de llegar a tierras brasileñas el jugador tuvo un ascenso meteórico en Cerro Porteño, el club que le vio crecer. Si en 2012 tan solo jugó algunos minutos, siempre como suplente, en la siguiente temporada se convirtió en indiscutible del ataque en el cuadro que dirigía Francisco Arce. Ese año logró quince tantos y el equipo se hizo con el torneo Clausura sin conocer la derrota con el premio añadido de disputar la Copa Libertadores.

En el torneo continental Romero disputó siete partidos como titular y Cerro aprovechó los nueve puntos logrados como local para acceder a octavos de final. Una cita decisiva para el delantero ya que su gol en el Mineirao en el partido de ida ante Cruzeiro pudo ser el paso definitivo para su llegada a Corinthians. Mientras tanto, en liga sobresalía sobre el resto de compañeros y rivales para lograr una cifra sensacional de goles, once dianas en doce encuentros. En los últimos cinco compromisos con el club de Asunción marcó siete goles, incluido un hat-trick ante Sol de América y un doblete como despedida frente a Libertad.

Con la selección absoluta guaraní debutó en septiembre contra Bolivia. Fue titular y disfrutó de una de las pocas alegrías que ha tenido Paraguay en los últimos tiempos. Vencieron por 4-0 aunque el resultado no evitaría que semanas más tarde cerrasen el grupo Concacaf como colistas. En próximas citas, con la vista puesta en la Copa de América, Ángel Romero deberá ser una de las bases sobre las que cimentar una regeneración en un equipo necesitado de talento.

Sobre El Autor

Juan Antonio Lopesino

Juan Antonio nació en Madrid (1990) y es licenciado en periodismo por la UCM. Sigue el fútbol sudamericano, en especial el brasileño como fiel seguidor de Fluminense, y disfruta con la competitividad en Copa Libertadores y el ritmo frenético del campeonato mexicano.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario