A Enner Valencia no se le puede considerar una joven promesa aunque durante las próximas semanas será una de las nuevas esperanzas en el Mundial de Brasil para la afición ecuatoriana gracias a la capacidad goleadora con la que ha sorprendido en Pachuca desde su llegada en enero hasta convertirse en máximo goleador en la Liga MX.

Su crecimiento fue lineal durante todo el torneo clausura mexicano, así como su grado de confianza para intentar nuevos recursos en el área. Su hábitat desde que Enrique Meza lo tuvo a su servicio. De esta forma ofreció un alto rendimiento en el desmarque por velocidad, el juego de espaldas e incluso en golpeo a balón parado. Y por supuesto, fue demoledor en el remate de cabeza, su gran especialidad a pesar de no andar sobrado de centímetros.

Nacido en la ciudad porteña de San Lorenzo, dio sus primeros pasos como futbolista en el Caribe Junior, un modesto equipo de la región petrolera de Sucumbíos, en el interior del país, a 500 kilómetros de su hogar.

Pasaron más de dos años hasta que Emelec fijó su atención en él, un futbolista con un físico nada llamativo pero veloz y con movimientos inteligentes de llegada al área. En sus inicios no ocupaba la posición de delantero que desempeña en la actualidad. Sus primeros partidos en el equipo de Guayaquil, a principios de 2010, los disputó en banda derecha, posición que mantuvo toda su etapa en el club donde Jorge Sampaoli, actual seleccionador chileno, le hizo debutar. No obstante, eran habituales sus incorporaciones al centro para generar superioridad y buscar el remate.

Por ello no sorprende que sus números creciesen tanto en pocos meses. En su primera temporada estrenó la red en un estadio mítico como es el Casa Blanca de Quito para ganar por 0-1 y el siguiente año se fue hasta las ocho dianas, aunque caerían en la final del torneo nacional ante Deportivo Quito. Un año más tarde se superó y anotó trece goles para lograr el pase a Copa Libertadores. Torneo de malos recuerdos para él ya que no pudo marcar ni en los ocho partidos jugados en la edición de 2012 ni en los siete del año siguiente. Distinta fue su suerte en un periodo intermedio, cuando en Copa Sudamericana anotó un hat-trick ante Sport Huancayo y su nombre sonó con más fuerza en el continente. Sin embargo, en segunda ronda Universidad Católica pasó por encima de Emelec con un global de 7-2.

Es curioso que en su último curso como jugador de Emelec tan solo marcase cuatro goles y el equipo, por fin, se hiciese con el título de liga tras una década a las puertas del triunfo. Fue el final de una etapa y su madurez tanto física como mental sobre el terreno de juego era la suficiente como para pasar a las filas de Pachuca a recomendación de su compatriota Walter Ayoví.

No había pasado un mes desde la celebración del título, cuando ya vestía su nueva camiseta en el debut liguero ante Toluca, en lo que fue la primera derrota en casa de las cinco que se acumularían en el Clausura. Por fortuna para Enner y Pachuca, a domicilio lograron mejores resultados, como la victoria ante León a finales de enero, cuando Valencia anotó un doblete ante el rival que meses más tarde sería su verdugo en la final. Aún así su papel fue destacado con dos goles en el partido de ida.

A su llegada se convirtió en uno de los traspasos más caros de la historia del fútbol mexicano con un precio de 4,8 millones de dólares y en apenas cinco meses se le tasa en 24 millones y equipos como el Porto estarían interesados en la compra. Aún así, el presidente Jesús Martínez confía en retenerlo al menos una temporada más.

Con Ecuador disputó como titular los tres últimos partidos de las eliminatorias, aunque su primer gol no llegaría hasta noviembre frente a Honduras. En este 2014 ha visto puerta en los tresamistosos jugados contra México, Australia e Inglaterra, lo que le ha convertido en indiscutible en la punta del ataque junto a Caicedo. Quién sabe cuál será su valor a la finalización del torneo.

Sobre El Autor

Juan Antonio Lopesino

Juan Antonio nació en Madrid (1990) y es licenciado en periodismo por la UCM. Sigue el fútbol sudamericano, en especial el brasileño como fiel seguidor de Fluminense, y disfruta con la competitividad en Copa Libertadores y el ritmo frenético del campeonato mexicano.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario